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sábado, 28 de julio de 2012

Hellfest 6ª parte y FIN

...continúa.

Y allí aparecieron los de Florida repartiendo riffs como patadas en la boca. ¡Menuda energía!. No se podía decir lo mismo de una chica que llegó dando tumbos justo delante de donde estábamos nosotros. Se tiró al suelo como un saco de patatas y a los 3 minutos y tras estar moviendo su cabeza de un lado a otro, echó la pota. Tras vomitar, allí se quedó tumbada en el suelo, al lado de su raba, y moviendo la cabeza al ritmo impuesto por "Trivium". Incluso llegaba a hacer algunos cuernos en los momentos álgidos de las canciones. Nunca entenderé a la gente que va a los festivales a emborracharse de tal manera que no se entere de nada. Para eso, ¿no es mejor quedarse en casa y ahorrarte la entrada?. Pero bueno, eso será otro post que haremos más adelante. 

El caso es que "Trivium" llegaba al final de su concierto y uno de los platos fuertes del festival empezaba en el escenario de al lado. Así que sin apenas movernos, nos preparamos para ver a "Mötley Crüe".

Mötley Crüe con sus chicas...


Gran fallo el de la organización el de poner striptease de chicas en el punto opuesto al escenario donde empezaban a tocal los Crüe. Mucho público, sobre todo masculino, daba la espalda a los de Los Angeles para presenciar el espectáculo erótico. Y eso que los Mötley traían a sus propias chicas, pero sólo a dos. En cambio, las otras eran 4. Y ya se sabe, tiran más ocho tetas que cuatro.

Las chicas del festival...


Tras pegar un repaso general a toda su discografía, desde la mítica "Girls, Girls, Girls" hasta la más moderna "Saints of Los Angeles", nos daba la sensación de que estaban bastante cansados. Ni Sixx, ni Neil alentaban lo suficiente al público como para que realmente el concierte acabase siendo la fiesta que todos esperábamos. Lo del Mick Mars tiene mucho mérito, teniendo en cuenta su enfermedad, pero siendo objetivo, le resta espectáculo en directo ya que no se mueve ni un ápice. A pesar de todo, la gente salió bastante contenta del concierto presenciado que duró una hora y cuarto de reloj.

Mick Mars en primera línea

A los 5 minutos del fin del concierto comenzaba "Slash" en el escenario contiguo. Y tras "Slash", "Ozzy Osbourne & Friends". A estos ya los habíamos visto en el Downloady Azkena respectivamente, así que decidimos ir a descansar y verlos en la lejanía. Con respecto a "Slash", mencionar que contar con "Myles Kennedy" para cantar las canciones de los Guns, le da ventaja con respecto a Axl. Cómo os contábamos en post anteriores, Axl no está para muchos trotes y a día de hoy Myles Keneddy le pega un repaso.
Y de Ozzy comentar que a sus 63 años sigue dando espectáculo encima del escenario. Se mueve de un lado para otro, canta, alenta al públicao juega con ellos, les moja con pistolas de agua y eso le convierte en más leyenda de lo que ya es.

Ozzy dándolo todo


Al acabar el concierto de Ozzy había que elegir entre "Lamb of God" o "Dimmu Borgir". Y teniendo en cuenta que a los yankees ya los habíamos visto nos decantamos por los noruegos. Y creo que acertamos porque menudo bolo que se curraron los nórdicos. Sonaban incluso mejor que el disco y a pesar de lo tarde que era, lo dieron todo sobre el escenario.

Dimmu Borgir, el infierno del Hellfest

Y así finalizó la edición del Hellfest 2012. 

Cosas buenas: la gran cantidad de grupos, la gente disfrazada, Clisson (precioso pueblo medieval) y el ambiente de hermanamiento rockero que siempre hay en todos los festivales.
Cosas malas: demasiada gente para el recinto, con el consecuente aumento de colas en todos los sitios, las pruebas de sonido mientras otros grupos estaban tocando, el barrizal formado tras un día de lluvia al que no se digaron ni a echar un poco de paja o grijo para que al menos los paralíticos pudiesen avanzar y el poco tiempo entre concierto y concierto, así como el solapamiento de horario de grupos indispensables donde te obligaban a elegir.

Valoración final:

Grupos: 10/10
Organización: 3/10
Recinto: 4/10

P.D.: Gracias a Gabriel por las fotos de apoyo.

miércoles, 8 de febrero de 2012

The Last Vegas en Gijón - Sala Monkey Club (05/02/12)

Y empezamos con el concierto más reciente que hemos visto. El grupo de Chicago "The Last Vegas" producidos por el mismísimo Nikki Sixx (Mötley Crüe) y teloneros en su corta trayectoria de dioses como AC/DC o Guns n´Roses.

Hemos de ser sinceros y decir que no teníamos ni puta idea de quiénes eran. Nos enteramos por una colega (gracias Lauright)  que nos comentó que los había visto hacía un par de años y que le habían molado bastante.  El precio de la entrada, 12 € anticipada y 15 € en taquilla, nos animó a ir, sin ninguna duda, al Monkey Club. A esos precios es difícil decirle que no a una noche de rock.

Nos extrañó la hora de inicio. Las 8:30 de la noche nos parecía demasiado pronto, aunque teniendo en cuenta que era domingo, casi que lo agradecimos porque al día siguiente tocaba currar. Más tarde vimos la gira que les esperaba y entendimos el porqué de los horarios.

Mientras nos apretábamos la primera cerveza pudimos ver a varios de los componentes charlando con la parroquia. No es que los conociésemos físicamente, pero unos tíos rubios, con el pelo largo y con chalecos y pantacas de cuero, no son muy comunes los domingos por la noche en Gijón. Los sábados de noche sí....

Suenan los primeros acordes. Ritmo básico y pegadizo. El cantante aulla al hacer su entrada, esto promete.  Se contonea y pone morros como los rokeros glam de antaño. El batera no se queda atrás asemejándose a Animal de los Muppets. Bestial!!!.

Tras las tres primeras canciones empiezan con el único tema que conocíamos a través de internet "The Other Side" y aquí es cuando la peña se empieza a animar moviendo cabezas y dando patadas al suelo como posesos. La transformación del público es paulatina y después de temas como "I´m bad""Evil Eyes" el grupo consigue meterse a la gente en el bolsillo.

Nos sorprende la potente voz del cantante con dos registros totalmente diferentes. El batería se nota que ha nacido para eso y que disfruta en cada golpe a la caja. Llega a tocar hasta de pie en los puntos álgidos de los temas. La puesta en escena es muy profesional. Esta peña viene de tocar en estadios abarrotados con 30.000 personas y en el Monkey no debíamos de llegar a los 150. Pero a ellos les da igual. Lo dan todo. Saltan al unísono en los acordes finales de los temas, se desgañitan la voz en los coros, se pillan una sudada bestial para satisfacernos. Y lo consiguen.

La mayoría de los presentes acabamos brincando por la sala tras setenta minutos de pura energía. Queríamos más y prueba de ello fue la no muy ortodoxa y enloquecida solicitud de bises. Entre gritos y aplausos reclamamos su presencia sin dejarles tiempo a relajarse para tomarse unas birras en el descanso.

La actuación finaliza. Nadie quiere largarse, pero saben comportarse como los grandes y se dejan hacer fotos con la peña. Todos participan en la firma de discos y hablan distendidamente si les preguntas algo, o bien sonrien si lo intentas (ya que no todos los asistentes speakean english a la perfección).

Nos pillamos el disco en formato vinilo, que para eso tenemos un tocata estereo en casa que amortizar. Hablamos con el batería y le decimos que nos recordó a Animal, el de los muppets. Nos dice entre risas, que sólo le falta ser rojo y el mimetismo sería completo. Cuando le pedimos al guitarra que nos rubrique el interior, se queda un rato flipado mirando el material gráfico de la contraportada. Le preguntamos si es que no lo había visto aún editado y nos confiesa que son fotos de lo que tiene en las paredes de su habitación. Unos auténticos cracks. (9 de 10)